BEIJING, 13 ene (Xinhua) — China ha revelado su primer modelo de inteligencia artificial (IA) diseñado para analizar el impacto de los patrones climáticos en los mercados financieros, marcando un paso novedoso en la gestión de riesgos con conciencia climática, según la Administración Meteorológica de China (CMA, por sus siglas en inglés).
El modelo Shangji, o Stock, fue desarrollado conjuntamente por la Universidad de Fudan, con sede en Shanghai, y el Centro Nacional de Información Meteorológica. Su función principal es evaluar cómo los factores meteorológicos influyen en la valoración de activos, ofreciendo una nueva herramienta para la toma de decisiones de inversión y la evaluación del riesgo financiero, de acuerdo con un informe publicado el martes por el periódico Science and Technology Daily.
Zhao Yanxia, desarrolladora principal del modelo y directora del laboratorio clave abierto de la CMA para la meteorología financiera, explicó que el modelo utiliza datos meteorológicos globales reanalizados y datos históricos de negociación de acciones para pronosticar los rendimientos a corto plazo de la mayoría de las acciones del mercado A de China.
Las pruebas de validación indican que el modelo puede identificar con precisión industrias muy sensibles a las condiciones meteorológicas, como las energías eólica y solar, la petroquímica tradicional, la construcción y la agricultura, alineándose así con los estándares internacionales.
Las pruebas retrospectivas de estrategias de inversión basadas en las predicciones del modelo han mostrado «rendimientos positivos sostenidos y estables» a lo largo de diversos períodos históricos, lo que sugiere un potencial práctico, manifestó Zhao.
El modelo tiene amplias perspectivas de aplicación en el sector financiero, dijo Li Hao, profesor del Instituto de Innovación e Incubación en Inteligencia Artificial de la Universidad de Fudan y uno de los creadores del modelo.
Las empresas de industrias sensibles al clima pueden usarlo para la gestión de riesgos climáticos, mientras que los bancos y aseguradoras pueden aplicarlo para controlar riesgos en negocios, como el empeño de acciones, y explorar el financiamiento relacionado con el clima, señaló Li. El docente agregó que el modelo es útil para los inversionistas como ayuda en la inversión cuantitativa, y que los académicos pueden emplear sus resultados para probar y perfeccionar teorías de valoración de activos.
El equipo de investigación planea ampliar el alcance del modelo para incluir bonos y futuros, con el objetivo de actualizarlo de manera continua y mantenerlo al ritmo de la dinámica del mercado. ■