El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció nuevas medidas que imponen aranceles del 25% a los automóviles que no se produzcan en el país, a partir del 2 de abril.
El mandatario afirmó que espera que las empresas automotrices se reubiquen en Estados Unidos y construyan nuevas plantas o amplíen las existentes. Atacó a las empresas que en las últimas décadas han abierto instalaciones en Canadá y México, lo que, según él, fue a expensas de los trabajadores estadunidenses.
Las acciones de los mayores fabricantes de automóviles de Estados Unidos cayeron inicialmente ante la noticia del anuncio, que vino directamente de la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, pero se recuperaron después de que el The Wall Street Journal publicara su informe. Las acciones de Ford cayeron un 2%, las de General Motors un 2.3% y las de Stellantis, propietaria de Jeep, un 3%.
La imposición de aranceles será para los autos con fabricación externa. (Reuters)
«Si construyes tu coche en Estados Unidos, no hay aranceles», afirmó Trump.
Ningún automóvil que circula en Estados Unidos tiene piezas fabricadas exclusivamente en el país. La mayoría de los vehículos que utilizan el 50% o más de sus piezas de proveedores estadunidenses o canadienses —hasta hace poco, considerados equivalentes a los fabricados en Estados Unidos— son fabricados por Tesla o por marcas extranjeras con plantas de ensamblaje en el país norteamericano: Honda, Hyundai, Kia, Nissan, Mazda, Subaru y Toyota.
Los nuevos aranceles se aplican una semana antes del «Día de la Liberación» previsto por Trump para el 2 de abril, cuando prometió imponer una serie de nuevos aranceles contra muchos de los principales socios comerciales de Estados Unidos, incluyendo aliados de larga data, que afectarán a una amplia gama de productos. Trump había insinuado recientemente que podría emitir un comunicado por separado sobre los aranceles a los automóviles antes de la próxima semana.